Kaito Mori
ProtagonistaEx-inspector de 52 años, padre y alcohólico. Todo en pasado menos lo último.
Demo jugableNeo-Tokyo · 2089 · Aventura gráfica
Una aventura gráfica noir
Llueve desde hace tres semanas. Hace un mes sacaron a tu hija del canal. El caso se cerró en 48 horas. Tú no.
Esto es la demo: la noche entera en pequeño, con uno de sus tres finales abierto. Se carga al pulsar, la partida se guarda sola y lleva sonido.
El juego completo se está haciendo en Unity 3D
Más largo. La historia de esta demo, contada entera y con más calles, más casos y más noche.
En tres dimensiones. Neo-Tokyo deja de ser un decorado: se camina, se mira y se escucha desde dentro.
Los tres finales. Aquí se abre uno, el que se gana con el pulso firme. Los otros dos esperan allí.
Kaito Mori fue uno de los mejores inspectores del Departamento 9 de Shinjuku. Ahora está suspendido, vive en su oficina y tiene más resacas que casos. Hana, su hija, era periodista y había prometido contar lo que la policía calla. Una noche de agosto lo llamó once veces desde un puente sobre el canal. Kaito estaba dormido sobre su mesa, con el teléfono en silencio.
A la mañana siguiente la sacaron del agua. El informe oficial dice accidente.
Pero Hana le dejó un último mensaje. Estaba investigando a Kagemura, la corporación que compra recuerdos a los pobres: diez mil yenes por tu primer beso, y después te quedas vacío mirando la pared. Y había descubierto que alguien dentro de la policía los ayudaba.
Una noche, una ciudad y una pregunta: ¿quién mató a Hana Mori?
Seis escenarios: la oficina de Kaito, la calle, el bar Kitsune, su trastienda, una clínica clandestina y la azotea de la Torre Kagemura.
Capturas del juego, tal cual se ve. Pixel art a 320×180 con parallax por capas, lluvia y reflejos sobre el asfalto mojado.
Ex-inspector de 52 años, padre y alcohólico. Todo en pasado menos lo último.
Periodista. La verdad que dejó grabada lo cambia todo.
Sabe todo lo que pasa entre el barrio y el canal, por el precio de un trago.
Treinta años sirviendo bajo la misma lona. Es lo más parecido a una familia que le queda a Kaito.
Androide camarera. Su memoria de aquella noche fue borrada por orden corporativa.
Cirujana con un brazo de titanio. Sabe qué llevaba Hana dentro de la cabeza.
Dos metros de carne y cromo, y una sola debilidad.
Kaito empieza la noche borracho. Cada trago le hace temblar las manos y la pantalla se tambalea con él. Un café solo o una visita a la persona adecuada pueden despejarle.
Cuando llegue el momento de la verdad en lo alto de la Torre Kagemura, necesitarás el pulso firme.
Cuarenta millones de almas y ninguna vio nada aquella noche.
Kaito Mori · Departamento 9